Christian Claude

Magos Nacionales

Para el verano de 1978, la ciudad de La Serena comenzaba a preparar todo para lo que el mago Ling-Fu había gestionado tiempo atrás: un gran congreso de magia que no sólo fuera un espectáculo para el disfrute de la gente, sino que también, un encuentro entre los magos del país. En este contexto, en el diario “El Día” se anunciaba la presencia de un lozano ilusionista proveniente de la comuna de Las Condes en Santiago. Se trataba de Cristian Claude “conocido artísticamente como Maurice, joven mago que practica este arte desde los 10 años, teniendo en su trayectoria artística una favorable acogida del público”. Sin embargo, este congreso sería sólo una instancia de muchas otras más en las que Maurice participaría.

Cristian Claude fue tan sólo un niño cuando decidió comenzar a aprender las primeras lecciones de magia. Este aprendizaje prematuro avivaba sus deseos por continuar perfeccionándose y estudiar mediante libros, muy difíciles de conseguir en aquella época. Si no fuera por el ya mencionado Ling-Fu y su tienda de magia, quizás nada hubiéramos sabido de Claude como ilusionista. Sin embargo, la historia fue otra, pues esta tienda, como también, el contacto con otros magos lo ayudó a situarse en este gran círculo, donde también tuvo como mentor al Tío Oscar, quien lo introdujo en algunas de lo que serían sus especialidades, tales como la manipulación y la prestidigitación.

Aún siendo bastante joven, la bohemia nocturna (principal ambiente de desenvolvimiento de los magos en aquella época) se fue desvaneciendo con el golpe de Estado de 1973, por lo que debió adaptarse a otros contextos y públicos, centrándose en la magia infantil. Cumpleaños, eventos especiales y otras celebraciones requirieron a Maurice, quien publicaba su disponibilidad en los clasificados del diario El Mercurio, y por supuesto, del llamado boca a boca. De esta manera, logró ganar cierta reputación, siendo un nombre que trascendió la localidad metropolitana.

Así, antes del congreso de La Serena, Claude ya había participado en espectáculos de los más reconocidos escenarios nacionales, como el Teatro Cariola en Santiago. Así mismo, para 1977 le fue otorgado el Trofeo Ilusión por parte del Círculo mágico de Chile, y en 1978 participó del 2° Congreso argentino de ilusionistas realizado entre el 9 y 13 de septiembre de aquel año, en donde resultó con el 1° lugar en la categoría de manipulación close-up. En dicho congreso participaron grandes eminencias de la magia internacional como jurado, donde se encuentran, el mago argentino René Lavand o el español Arturo Ascanio, lo que sumó mérito y relevancia a la carrera de Maurice.

En este Congreso argentino, según testimonios, su habilidad fue tan cercana a lo sutil y desafiante, pues en uno de sus números abrió su maletín estilo “James Bond”, saca una pala y pico de tamaño pequeño y empieza a escarbar imaginariamente en la mesa. Sin embargo, la ilusión emergió al momento de sacar con su mano un cúmulo de arena y tierra que deja desparramado, a lo que luego saca una pequeña escoba y comienza a limpiar. Con este mismo sello fue como luego pasó a la televisión, participando en programas como “Feria de las sorpresas” o el ya conocido “Sábados gigantes”, entre otros programas de televisión con auge a fines de los años 70 y comienzos de la década de 1980.

Teniendo estos hitos importantes en su carrera, Claude continuó su rol como mago dentro de la escena local, estando en la actualidad aún vigente, realizando talleres en el centro cultural La Barraca de la comuna de La Florida.